El desastre de las escuelas no se queda en Cataluña, las Islas Baleares y Valencia se suman en una ideología de odiar lo español, como es el caso del colegio publico de Ses Rotes Velles de Santa Ponça ( Mallorca) donde los adultos tienen prohibido hablar en español o castellano delante de los niños. Los padres que ven lógicamente con preocupación esas acciones, cuando fueron a dar sus quejas se les respondió con que pueden expresarse por señas. La directora se acoge a la ley de inmersión lingüística, y por parte de la conserjería de educación defiende estas ideas por se actúa con normalidad.
La fiscalia de baleares ya ha abierto diligencias para investigar la participación de los menores en actos a favor del 1-O, pero el país no puede vivir denunciando y volviendo a denunciar los colegios, la solución pasa por una reforma que garantice que todos los niños españoles estudien por igual, incluyendo el estudio y aprendizaje de la lengua castellana juntos los las cooficiales de sus regiones.
Santa Ponça pertenece al municipio de Calviá, el gobierno municipal esta formado por los 10 concejales del PISB-PSOE y por un concejal de Sí se puede Calviá

